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Turismo sostenible por el corazón de Alicante

Petrer

Se encuentra ubicado geográficamente al noroeste de la provincia de Alicante, más en concreto en la cuenca media del Vinalopó, río que discurre por la zona oeste de su término municipal.

Linda al norte con los municipios de Castalla y Sax, al sur con los de Novelda y Monforte del Cid; al este con Agost y al oeste con Elda, población con la que forma una importante conurbación.

El relieve es eminentemente montañoso y está constituido por un pasillo estrecho existente entre las tierras bajas de Elche y el Altiplano de Villena, situado en el fondo de una cubeta entre importantes estribaciones, destacando las sierras del Cid, del Caballo y Maigmó.

El clima, Mediterráneo seco, se caracteriza por la escasez e irregularidad de las lluvias, y unas temperaturas agradables, con inviernos cortos y poco fríos y la estación estival larga.

La ocupación humana del término municipal de Petrer se remonta al periodo neolítico. También se han encontrado restos de asentamientos íberos y romanos.

Ahora bien, el origen del núcleo urbano de Petrer tiene su punto de partida en época andalusí, patente tambié

n en el paisaje. Fue Bitrir un núcleo islámico citado en las fuentes y en los itinerarios, posible cabeza de distrito administrativo y un núcleo de importancia a tenor de la magnitud del Castillo de Petrer, construido en la segunda mitad del siglo XII.

No obstante es posible que se reutilizara alguna construcción de época califal. Se trata de un poblado fortificado con un doble recinto amurallado y una torre central, ubicada en el lugar más elevado del Cerro del Castillo.

Tras la firma del Tratado de Almizra en 1244, por el que se establecía la frontera entre los reinos de Castilla y Aragón en su expansión hacia el sur, el núcleo de Petrer-Bitrir pasó a pertenecer al reino castellano.

Fue cedido por el rey Alfonso X el Sabio a Jofré de Loaysa, cuyos herederos mantuvieron el señorío hasta su venta a la familia valenciana de los Pérez de Corella. En 1265 el rey aragonés Jaime I el Conquistador tuvo que acudir en apoyo del rey castellano y sofocar algunas rebeliones de las poblaciones moriscas del reino de Castilla. Entre ellas, tomó el castillo de Petrer.

Por la Sentencia de Torrellas de 1304 y el Pacto de Elche de 1305, el núcleo de Petrer quedó bajo la soberanía de la Corona de Aragón.

Durante el siglo XV, la villa de Petrer perteneció a la familia Pérez de Corella,Condes de Cocentaina, cuyos descendientes vendieron Petrer, junto a Elda y Salinas, a Juan Coloma y se creó a finales del siglo XVI por privilegio de Felipe II el Condado de Elda, al que perteneció Petrer hasta la abolición de los señoríos en el siglo XIX.

En el siglo XVI la población de Petrer era eminentemente morisca y su base económica fundamental era la agricultura y la cría de ganado. Por ello, tras la expulsión de los moriscos en 1609, tan sólo quedaron en la población el alcaide del Castillo y siete familias de cristianos viejos. Petrer fue repoblada con cerca de 100 familias procedentes de pueblos vecinos como Castalla, Onil, Biar, Xixona y Mutxamel, gracias a la carta de población otorgada por Antonio Coloma en agosto de 1611.

Durante la Guerra de Sucesión, Petrer luchó a favor de Felipe V y formó parte de la Unión de Castalla, consiguiendo de manos del rey diversos privilegios como premio a su lealtad.

Finalmente, como último acontecimiento histórico importante, destaca la circunstancia de que Petrer fue sede, durante los últimos días de la Guerra Civil, del Gobierno de la Segunda República Española, al establecerse en la finca rústica El Poblet el Presidente Negrín y su gabinete de ministros, días antes de marchar al exilio.

La economía de la comarca tiene como actividad principal el calzado, industria que en Petrer se inició a finales de la década de 1910 y su impulso más destacado se produjo a partir de 1940.

La industria del calzado y la marroquinería se han convertido, a lo largo de años, en el tejido productivo básico. El tamaño pequeño y mediano de las empresas, así como su organización, permiten una amplia flexibilidad y adaptación a la demanda de distintos volúmenes de pedido de zapatos, bolsos y demás complementos.

En la actualidad, el nuevo modelo industrial, basado en la especialización, innovación, diferenciación del producto y desarrollo de redes de comercialización propias es una realidad que está afianzando a un sector en continua expansión.

La actividad industrial y comercial en torno al calzado representa aproximadamente la mitad de la economía total. El resto de industrias son, por orden de importancia, la construcción, marroquinería y la agroalimentaria, que a pesar de su escaso número, están plenamente introducidos en el mercado internacional.

Museo del calzado

Está situado en la ciudad de Elda, que junto con Petrer conforman la conurbación más importante de la Provincia de Alicante. El Museo es único en su género y fue inaugurado en 1999. Su importancia estriba en que recoge toda la historia del calzado, con un gran número de muestras de zapatos, maquinaria dedicada su proceso de producción y también de la industria auxiliar, con una amplia sección para la fabricación de la horma.

Cuenta con cuatro salas de exposición permanente y una sala para exposiciones temporales.

En la Sala Primera se muestran elementos relacionados con la mecanización de la fabricación del calzado, correspondientes a los siglos XIX y XX.

En la Sala Segunda se exponen diplomas y galardones relacionados con el calzado.

La Sala Tercera ofrece varias colecciones de zapatos: Historia de la Humanidad; Calzados con Historia, pertenecientes a personajes famosos de la cultura, el arte o el deporte, entre otros; Calzado autóctono; Calzados y deporte; Calzados joyas; Calzados en la antigüedad; Grandes diseñadores, y una serie de fotografías de Personajes de la Historia de la Industria del Calzado.

En la Sala Cuarta se exponen los zapatos premiados en los Concursos de Lápiz de Oro, Nacional de Artesanía y otros más antiguos. Miniaturas. Zapatos de importantes Artesanos. Zapatos para máscaras y otras colecciones.

Desde el Museo del Calzado también realiza actividades tendentes a potenciar el Calzado Español de calidad, destacando el Premio a la Mujer Mejor Calzada de España y el Premio de Periodismo Luis García Berlanga sobre el zapato femenino, que se entregan anualmente. También se realizan múltiples exposiciones itinerantes y asistencias a ferias del sector y dispone de biblioteca con fondos propios.

Qué más visitar en Petrer

El Museo Arqueológico y Etnológico Municipal Dámaso Navarro, abierto al público en 1999, cuenta con dos plantas de exposición permanente: una arqueológica donde se muestran la evolución histórica de la población, y otra de etnografía, con los oficios y modos de vida de los antepasados más recientes.

El Castillo  de Petrer, construido en época musulmana y remodelado en etapas posteriores, consta de dos recintos: la explanada y la alcazaba. El primero conserva un lienzo de muralla de tapial con un cubo central que delimita un espacio interior donde las excavaciones arqueológicas documentaron viviendas de cronología medieval.

La alcazaba corona el cerro y fue construida entre los siglos XII y XV. Consta de un espacio amurallado de planta poligonal con ocho lados, en mampostería y sillería. Su acceso principal está elevado sobre el nivel del suelo y defendido por un balcón amatacanado. Tras una larga restauración (1974-1983) fue declarado Monumento Histórico-Artístico.

Las Casas-cueva de la Muralla, construidas a principios del siglo XX por  las familias más necesitadas de Petrer, cuentan con un atractivo arquitectónico y cultural que ha sido aprovechado como extensión del Museo Arqueológico y Etnológico Dámaso Navarro.

También merece la pena visitar el Arco del Castillo. Se trata de uno de los antiguos portales de acceso a las calles situadas en las faldas del castillo subiendo desde la Plaça de Dalt. Realizado en mampostería y mortero de cal, probablemente fue construido en el siglo XV o XVI.

La Iglesia parroquial de San Bartolomé es un edificio de planta rectangular diseñado por Francisco Sánchez. Consta de una nave central con capillas laterales y un crucero con cúpula sobre tambor.

La Ermita de San Bonifacio, levantada extramuros en 1634, aunque se amplió en la primera mitad del siglo XVIII gracias a las limosnas de los fieles. Alberga la imagen de San Bonifacio, patrón de la ciudad.

La planta de la ermita es de cruz latina, con nave central y capillas laterales, ábside y una cúpula gallonada con teja curva de color azul.

Ermita del Santísimo Cristo, finalizada en 1674, que a pesar de las reformas realizadas en el siglo XVIII conserva su aspecto rural, ya que presenta tres contrafuertes en su parte trasera y una espadaña con campana en la fachada.

Otra ermita que bien merece una visita la de Catí, consagrada bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, situada en la partida rural homónima.

Acueducto de San Rafael, a las afueras del centro histórico, en el barrio de San Rafael, situado  sobre la rambla de Puça o rambla dels Molins, el cual trasportaba agua del manantial de La Noguera y abastecía a la población de Elda. Se construyó a finales del siglo XVI y es posible que estuviese en uso hasta comienzos del siglo XIX. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico de Interés Local por el Ministerio de Cultura en 1981.


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